martes, 15 de junio de 2021

Oración para el martes

Amado Dios, hoy justo cuando los primeros rayos del sol anuncian la llegada de un nuevo día, me acerco ante Ti, lleno de esperanza y confiado en que mi oración será escuchada, para pedirte que en este martes me tomes de la mano y me guíes por caminos seguros de bendición, éxito y de prosperidad. Señor omnipotente, si Tú estás conmigo no habrá ninguna situación que pueda derrumbarme, no existirá envidia o mala intención que me alcance y tampoco habrá problema que no pueda solucionar, porque Tú eres justo, bueno, bondadoso y colmas mis días de paz, alegría y bienestar. Por eso te pido Señor, que todo lo que haga durante este nuevo día sea iluminado por tu maravillosa luz y que con cada nuevo amanecer mi fe se fortalezca, porque sin ella no podré verte, no podré disfrutar de tus regalos y no podré gozar de la vida eterna. Lleno de fe y confianza en Ti, saldré a vivir este día con amor y alegría. Daré lo mejor de mí a cada momento y serán cada una de mis acciones como semillas que germinarán y habrán de dar un hermoso y bendecido fruto. Permíteme ser un instrumento de tu obra, llena mi mente de entendimiento y mi corazón de bondad para poder ser útil a los demás. Y si en medio de mi jornada existiese algún problema por favor dame la fortaleza para seguir adelante aun en medio de las dificultades y ayúdame a recordar que las grandes bendiciones se esconden atrás de las grandes pruebas; porque es tu grandeza la que me sostiene y es tu amor infinito mi mayor inspiración para salir adelante. Amado Dios, por favor permite que en este nuevo día todo me salga bien y que por donde vaya encuentre dicha, bendiciones y prosperidad, porque Tú Señor siempre estás conmigo y donde Tú estás nunca falta absolutamente nada, Amén.

miércoles, 26 de agosto de 2020

Buenos días, Señor

 

(Mc. 4,26 29)  

También les dijo: "El Reino de Dios es como un hombre que echa una semilla en la tierra. Lo mismo si está dormido como si está despierto, sí es de noche como si es de día, la semilla sin que él sepa cómo, germina y crece. La tierra por sí misma da el fruto: primero la hierba, luego la espiga, después el grano gordo en la espiga. Y cuando echa la hoz porque es el tiempo de la cosecha".


R e f l e x i ó n

Cada día que amanece es una oportunidad que Dios te da para empezar de nuevo. La vida, tu vida, es como esa semilla que va creciendo sin que apenas lo percibas. Aprovecha este día como si fuera el único que vas a vivir: mira la vida con ojos nuevos, ve el lado bueno de las cosas, disfruta de la amistad, de la compañía de aquellos a quienes amas y  sé feliz. Al final del día, pon todo en manos de Dios con la confianza que da el saber que te ama inmensamente, así como eres.


Oración.

Señor: Me cuesta comenzar el día, porque sé que es una nueva tarea, u nuevo compromiso, un nuevo esfuerzo.
Ayúdame a comenzarlo con entusiasmo, con alegría, con ilusión nueva. Sé que estás a mi lado: en mi familia, en mis amigos, en las cosas, en mi propia persona. Gracias por sembrar paz, solidaridad, amor, entre mis hermanos. Y sé, Señor, que esta tarea la comienzan cada mañana muchos hermanos míos de cualquier puento de la tierra; y eso me alienta y empuja. También te pido por ellos, y con ellos te digo: ¡Buenos días, Señor!




jueves, 23 de julio de 2020

A N G E L U S



Guía.                  El ángel del Señor anuncio a María,
Audiencia.    Y concibió por obra del Espíritu Santo.


Dios te salve María, llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.


Guía.                He aquí la esclava del Señor.
Audiencia.    Hágase en mi según tu palabra.


Dios te salve María, llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.


Guía                Y el Verbo se hizo carne.
Audiencia.    Y habitó entre nosotros.


Dios te salve María, llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.


Guía.                 Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios,
Audiencia.    Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo.


ORACIÓN:

    Te suplicamos señor, que derrames tu gracia en nuestras almas para que los que, por el anuncio Ángel , hemos conocido la encarnación de tu Hijo Jesucristo, por su Pasión y Cruz seamos llevados a la gloria de su Resurrección. Por el mismo Jesucristo Nuestro Señor.

AMÉN.